Oct 06 2007
El archivo de la memoria
Eran los primeros años de los sistemas operativos bajo dos, yo tenía instalado en mi X86 un obsoleto procesador de textos que por aquel entonces era el último grito para el trabajo, era el wordstar. Una tarde, después de varias horas de trabajo tuve la suerte de que se fuera a la luz en mi casa, dándose la circunstancia de que no había tenido la precaución de ir guardando lo que estaba haciendo. Llamé por teléfono a un amigo, un buen amigo, que me dio la solución de problema. Consistía en buscar un pequeño archivito dentro del directorio donde habitualmente se guardaban los trabajos que tendría una extensión de tres letras: “bak”. Lo hice, y ahí estaba, ese pequeño archivo me hizo recuperar más de dos horas de trabajo. Desde entonces tengo la costumbre de procurar guardar sobre la marcha todo lo que voy haciendo.
Esta reflexión enlaza con el propio nombre de este bloc, porque muchas veces es conveniente tener guardado alguna copia de la memoria. Espero que disfrutes con lo que encuentres aquí y colabores a enriquecerlo con tus comentarios. Gracias por leer.
